Una celebración más íntima, para vivirla en casa: Catania se prepara para homenajear a su Santa Patrona, Ágata. En un año difícil, la oración –para quienes creen– adquiere un significado aún más intenso. Lejos de las celebraciones públicas y de los fuegos artificiales, queda un momento de profunda fe, de reflexión, de espiritualidad que tiene raíces profundas en la historia y en las tradiciones de la ciudad.
Es precisamente a la historia, a este estrecho vínculo entre la sacralidad de la devoción y el folclore de una de las fiestas religiosas más célebres del mundo, a lo que Isola Bella Gioielli se ha inspirado para realizar la colección I Gioielli di Sant’Agata, en la que pendientes, colgantes y pulseras –hechos a mano en plata de ley 925 chapada en oro, con esmaltes y gemas semipreciosas– rinden homenaje a la "Santuzza".
Lanzada en 2015, la colección ha tenido éxito a lo largo de los años en todo el mundo, fascinando también a los miles de visitantes de la exposición "Sicily, culture and conquest" organizada en 2016 en el British Museum de Londres, donde –entre jarrones y monedas, mosaicos y objetos antiguos– se alojaban también las joyas de la colección especial: cuatro pendientes inspirados en las "candelore" y dos pulseras, dos collares, un charm y un par de pendientes dedicados precisamente a la imagen de Santa Ágata.
Con los años, otras creaciones como el colgante, los pendientes "luminarie" y el charm "minnuzza" de Santa Ágata –homenaje al célebre dulce típico de la fiesta, que remite al sacrificio de la joven doncella perseguida por el gobernador Quinciano– se han sumado a una preciosa narración de una fiesta y de un culto que están guardados en el alma de Catania y de sus ciudadanos.
Además, para reforzar aún más el vínculo con la ciudad y las iniciativas destinadas a la promoción del arte y de la cultura en el ámbito de las celebraciones de la Fiesta, en 2020 Isola Bella contribuyó a "Agata, la Santa fanciulla", espectáculo teatral de Giovanni Anfuso inspirado en la historia de la patrona y representado en la Badia di Sant'Agata, una de las iglesias más sugestivas de la capital del Etna.
Así, la colección de joyas –para llevar como testimonio de fe y de pertenencia, muy querida también por quienes viven lejos pero conservan un fuerte vínculo entre espiritualidad y tradición con la ciudad y su Santa– se ha convertido en un precioso homenaje a Catania y a Santa Ágata.